1. Oído: tienen la capacidad de oír todo. Los gatos oyen mejor que los perros. Un rango de 48Hz a 85kHz le da a los gatos uno de los rangos de audición más grandes de los mamíferos.
2. Olfato: Hay 200 millones de células sensibles al olor en la nariz de un gato. Los gatos no solo usan su nariz para olfatear cualquier cosa en su camino, sino también para comunicarse entre sí. Su sentido del olfato es importante para ellos para poder explorar el medio ambiente.
3. Vista: Tienen una vista extraordinaria. Las pupilas del gato se pueden dilatar aún más para obtener una vista panorámica del paisaje. Son especialistas en detección de movimiento. Sin embargo, tienen un punto ciego justo debajo de la barbilla, por lo que pueden perderse de algo que este a su alcance.
4. Gusto: los gatos tienen alrededor de 470 papilas gustativas, lo que es poco en comparación con las 9.000 de los humanos. Por tanto, confían más en su olfato a la hora de elegir alimentos, porque no solo tienen menos sino que también son menos sensibles.
5. Tacto: Los gatos tienen bigotes en la parte posterior de las patas delanteras y en la cara que les ayudan a detectar los objetos que los rodean y determinar ciertas cosas. Los bigotes también ayudan a los gatos a encontrar presas en condiciones de poca luz.
Así funcionan los cinco sentidos de un gato, siendo el sentido del oído el más desarrollado, incluso más que el de los perros y los humanos, con su vista excepcional pueden distinguir colores. En general, lo convierte en un gran cazador gracias a sus sentidos desarrollados.































